La operación de aumento de pecho es una de las cirugías estéticas más demandadas, pero también una de las que requiere mayor reflexión y planificación. Su objetivo es mejorar el volumen y la forma del pecho con la máxima seguridad, respetando la anatomía de cada paciente. Además, bien indicada, puede ayudar a recuperar proporciones corporales …
La operación de aumento de pecho es una de las cirugías estéticas más demandadas, pero también una de las que requiere mayor reflexión y planificación. Su objetivo es mejorar el volumen y la forma del pecho con la máxima seguridad, respetando la anatomía de cada paciente. Además, bien indicada, puede ayudar a recuperar proporciones corporales tras embarazos, pérdidas de peso o cambios asociados a la edad.
En qué consiste la operación de aumento de pecho
El aumento de pecho, o mamoplastia de aumento, es una intervención quirúrgica que incrementa el volumen mamario mediante implantes o, en algunos casos, grasa propia. En la técnica más utilizada, el cirujano introduce una prótesis a través de una pequeña incisión y crea un bolsillo donde se alojará el implante, por delante o por detrás del músculo pectoral según el caso. De esta forma, se busca un resultado proporcionado, estable y adaptado a la estructura torácica de cada mujer.
Los implantes actuales suelen ser de gel de silicona cohesivo, diseñados para ofrecer una forma natural y buena durabilidad. Asimismo, existen diferentes tamaños, proyecciones y formas (redondas o anatómicas), que se eligen tras una valoración personalizada y un estudio detallado de las expectativas de la paciente. Por lo tanto, la planificación previa es clave para conseguir un resultado armónico y realista.
Tipos de incisión y colocación del implante
Para introducir el implante, pueden emplearse varias vías de acceso. Las más habituales son la incisión en el surco submamario, la incisión periareolar y, en algunos casos, la vía axilar. Cada una tiene ventajas específicas en términos de visibilidad de la cicatriz, acceso al bolsillo y características anatómicas de la mama.
La vía en el surco submamario permite un control directo del bolsillo y deja una cicatriz disimulada en el pliegue natural del pecho. La incisión periareolar puede ser útil cuando se requiere actuar sobre la glándula, aunque no siempre es la mejor opción en areolas muy pequeñas. La vía axilar, por su parte, sitúa la cicatriz en la axila y utiliza a menudo ayuda endoscópica, aunque no es adecuada para todos los tipos de mama.
¿Quién es buena candidata para un aumento de pecho?
La paciente ideal para una mamoplastia es una mujer sana, con expectativas realistas, que desea mejorar el volumen, la forma o la simetría de sus mamas. Es frecuente en casos de poco desarrollo mamario, pérdida de volumen tras embarazos y lactancia, o asimetrías evidentes entre ambos pechos. Asimismo, puede estar indicada en ciertas malformaciones, como la mama tuberosa, combinando técnicas de remodelación y aumento.
Es fundamental que la motivación sea personal y no una presión externa. Durante la consulta, el cirujano valora la calidad de la piel, la posición del complejo areola-pezón, el tórax y el estilo de vida de la paciente. De la misma forma, se revisa la historia médica y se solicitan pruebas previas para garantizar que la intervención se realiza con la máxima seguridad posible.
Cómo es la intervención y cuánto dura
La operación de aumento de pecho se realiza habitualmente bajo anestesia general y en un entorno de quirófano hospitalario. La duración suele estar entre una y dos horas, dependiendo de la técnica, el plano de colocación y si se combinan procedimientos, como elevación mamaria. Tras la cirugía, la paciente pasa un tiempo en observación hasta que se recupera de la anestesia y, en muchos centros, puede irse a casa el mismo día o al día siguiente.
Durante el procedimiento, el cirujano realiza la incisión acordada, crea el bolsillo en el plano elegido (subglandular, subfascial o submuscular) e introduce el implante. Luego revisa la simetría, controla el sangrado, coloca drenajes en algunos casos y cierra la herida con suturas internas y externas. Así, se busca un resultado estable desde el primer momento, que se irá asentando en las semanas siguientes.
Postoperatorio: qué esperar día a día
Los primeros días tras la operación suele haber molestias, sensación de tensión y cansancio, que se controlan con la medicación pautada. Es normal notar el pecho más alto y firme al principio, debido a la inflamación y a la adaptación de los tejidos al implante. Generalmente, la paciente puede realizar actividades suaves en pocos días, evitando esfuerzos de brazos y ejercicio intenso durante varias semanas.
Se suele utilizar un sujetador postquirúrgico específico, que ayuda a mantener la posición del pecho y aporta confort. Además, se recomiendan controles periódicos para revisar la cicatrización, retirar puntos si es necesario y ajustar las indicaciones según la evolución. Con el paso de las semanas, el pecho va adquiriendo un aspecto más natural, a medida que los tejidos se adaptan y la inflamación cede.
Riesgos y posibles complicaciones de la operación de aumento de pecho
Como en cualquier cirugía, existen riesgos generales, como sangrado, infección, seromas o problemas de cicatrización. También hay complicaciones específicas de los implantes, como contractura capsular, rotura, desplazamiento, asimetrías o cambios en la sensibilidad del pezón. Sin embargo, la elección de un cirujano experimentado, un centro con garantías y materiales de calidad reduce significativamente la probabilidad de estas complicaciones.
Es importante comprender que los implantes mamarios no son dispositivos “para toda la vida” en todos los casos, aunque los modelos actuales ofrecen gran durabilidad. Por lo tanto, se recomienda realizar revisiones periódicas e informar al especialista ante cualquier cambio de forma, dolor o alteración perceptible. Asimismo, las mamas seguirán respondiendo a factores como edad, peso o embarazos, por lo que el resultado puede requerir ajustes con los años.
Resultados: más allá del cambio estético

El aumento de pecho bien planificado busca un resultado armónico, acorde con el cuerpo y el estilo de vida de cada paciente. Muchas mujeres describen una mejora significativa en su percepción corporal y en la elección de ropa, pero también en la seguridad y confianza al mirarse al espejo. No obstante, el objetivo no es solo aumentar el tamaño, sino mejorar la forma, la proporción y, cuando es necesario, la simetría mamaria.
En un centro con experiencia como el Centro Europeo de Cirugía Estética, el enfoque se centra en resultados naturales, que acompañen de manera discreta la figura. La combinación de técnica precisa, planificación personalizada y seguimiento cercano permite que la paciente viva el antes y después de manera progresiva y segura. Así mismo, el entorno hospitalario y el acompañamiento 24 horas aportan tranquilidad en cada etapa del proceso.
Centro Europeo: experiencia y confianza en aumento de pecho
El Centro Europeo de Cirugía Estética cuenta con tres generaciones dedicadas a la cirugía estética y reparadora, con sedes en Madrid y Granada. Ofrece cirugía de aumento de pecho con criterios médicos rigurosos, tecnología actual y un trato cercano, orientado a que cada paciente se sienta informada y acompañada. Todas las intervenciones se realizan en quirófanos hospitalarios, bajo altos estándares de seguridad, y con un seguimiento integral en el postoperatorio.
El Dr. Abraham Moisés Barbero, director médico, aporta más de veinte años de experiencia internacional en cirugía plástica. Asimismo, te brinda un servicio accesible para que cada mujer pueda decidir con calma si la operación de aumento de pecho es el paso adecuado para ella. De este modo, la cirugía se convierte en una herramienta al servicio del bienestar, la autoestima y la calidad de vida. No dejes pasar esta oportunidad y programa ahora tu transformación física en manos del mejor cirujano.











