La hipertrofia de cornetes es una causa muy frecuente de nariz tapada y respiración difícil, tanto de día como durante la noche. Cuando los cornetes aumentan de tamaño de forma crónica, el aire encuentra cada vez más resistencia para pasar y los tratamientos con sprays dejan de ser suficientes. En estos casos, la rinoplastia funcional, …
La hipertrofia de cornetes es una causa muy frecuente de nariz tapada y respiración difícil, tanto de día como durante la noche. Cuando los cornetes aumentan de tamaño de forma crónica, el aire encuentra cada vez más resistencia para pasar y los tratamientos con sprays dejan de ser suficientes. En estos casos, la rinoplastia funcional, asociada a técnicas de reducción de cornetes, puede devolver una respiración nasal más libre y estable.
Qué son los cornetes y por qué pueden crecer en exceso
Los cornetes son estructuras alargadas situadas en el interior de la nariz, recubiertas de mucosa, que calientan, filtran y humidifican el aire inspirado. Para cumplir su función se congestionan y descongestionan de forma natural, pero ciertas condiciones pueden hacer que permanezcan agrandados de manera casi constante. Las causas más habituales son la rinitis alérgica, las infecciones repetidas, la exposición a irritantes ambientales o el uso prolongado de descongestionantes tópicos.
Cuando esta hipertrofia se mantiene en el tiempo, la nariz se siente siempre obstruida, con alternancia de lado o bloqueo simultáneo de ambas fosas. Además, puede aparecer goteo posterior, cefaleas, ronquidos y respiración bucal, con sequedad de garganta. Por lo tanto, no es solo una molestia pasajera, sino un problema que afecta al descanso y a la calidad de vida.
Síntomas que pueden indicar hipertrofia de cornetes
La señal más evidente es la congestión nasal persistente, que mejora poco o nada con sprays o lavados. Muchas personas notan que respiran mejor por un lado y, de pronto, el bloqueo cambia de fosa, fenómeno típico de la hipertrofia de cornetes. Asimismo, es común despertarse con la boca seca, roncar con frecuencia y sentir fatiga, incluso tras dormir varias horas.
En algunos casos, la hipertrofia se asocia a desviación del tabique nasal, lo que agrava aún más la dificultad respiratoria. También puede provocar sensación de presión facial, reducción del olfato y una mayor predisposición a rinitis y sinusitis. Ante estos síntomas, conviene consultar para valorar si existe indicación de tratamiento médico, quirúrgico o combinado.
Cuándo tiene sentido plantear una cirugía
El primer paso suele ser el tratamiento médico, con control de alergias, lavados nasales y medicación tópica o sistémica. Sin embargo, cuando pese a estas medidas la obstrucción persiste, el especialista puede proponer técnicas quirúrgicas de reducción de cornetes.
La decisión de operar se basa en la intensidad de los síntomas, el grado de hipertrofia y el impacto en la vida diaria. Además, si hay otros problemas asociados, como tabique desviado o alteraciones de la válvula nasal, la opción más eficaz suele ser una rinoplastia funcional que integre la turbinoplastia en el mismo procedimiento.
Cómo actúa la rinoplastia sobre los cornetes hipertrofiados
La rinoplastia funcional no solo remodela huesos y cartílagos de la nariz, sino que también puede incluir la reducción de cornetes, o turbinoplastia. El objetivo es disminuir su tamaño manteniendo la mayor cantidad posible de mucosa sana, ya que esta es esencial para calentar y humidificar el aire.
Para ello se utilizan diferentes técnicas según el caso: radiofrecuencia, resección parcial controlada, fractura y reposicionamiento o combinación de varias. Estos procedimientos se realizan desde el interior de la nariz, mediante endoscopia o visión directa, sin cicatrices externas visibles. De esta forma se amplía el espacio de paso del aire, conservando la función fisiológica de los cornetes.
Cómo se realiza la intervención y cuánto dura
Cuando la turbinoplastia se integra en una rinoplastia funcional, la cirugía se lleva a cabo en quirófano, bajo anestesia general. El tiempo total suele situarse entre una y dos horas, dependiendo de si también se corrige tabique, válvula nasal u otras estructuras.
Durante el procedimiento, el cirujano accede a la cavidad nasal mediante incisiones internas, identifica los cornetes hipertrofiados y aplica la técnica elegida para reducirlos. A continuación, se completa el resto de maniobras de rinoplastia, cuidando la alineación del dorso, la estabilidad de la punta y la apertura de la vía aérea. Finalmente, se colocan tapones suaves o férulas internas cuando es necesario para proteger la zona intervenida.
Recuperación tras tratar la hipertrofia de cornetes en una rinoplastia
El postoperatorio inmediato cursa con sensación de congestión intensa, similar a un fuerte catarro, sobre todo mientras existan tapones o férulas internas. También puede aparecer inflamación, ligeros sangrados y, si se ha actuado sobre la estructura externa, hematomas alrededor de los ojos.
Estas molestias disminuyen de manera clara en la primera semana, especialmente siguiendo las pautas de reposo, medicación y frío local. La mayoría de pacientes reanuda actividades suaves entre los 7 y 10 días, evitando ejercicio intenso, golpes y deportes de contacto durante varias semanas. La respiración mejora de forma progresiva, a medida que la mucosa se desinflama y la nariz se adapta a su nueva anatomía.
Cuidados esenciales para proteger la nariz operada
Tras la intervención se recomienda dormir con la cabeza ligeramente elevada, no sonarse con fuerza y evitar ambientes con humo o polvo. Asimismo, conviene no utilizar sprays no pautados y seguir los lavados con suero fisiológico u otros productos indicados, siempre de forma suave.
También es importante no manipular el interior de la nariz ni retirar costras con las manos, ya que esto puede producir sangrado o retrasar la cicatrización. Las revisiones programadas permiten al especialista limpiar la cavidad nasal, evaluar la evolución de los cornetes y ajustar las recomendaciones según la respuesta de cada paciente.
Resultados en la respiración y en la calidad de vida

Una turbinoplastia bien planificada, integrada en una rinoplastia funcional cuando corresponde, suele ofrecer una mejora respiratoria muy evidente. La sensación de bloqueo constante se reduce, el aire entra de manera más fluida y disminuye la necesidad de respirar por la boca.
Esto se traduce en mejor descanso nocturno, menos ronquidos y más energía durante el día. Además, una nariz que respira correctamente ayuda a prevenir infecciones respiratorias bajas y molestias faríngeas por resequedad. Cuando se acompaña de una corrección estética medida, el paciente gana también en confianza y comodidad al mirarse al espejo.
Preguntas frecuentes sobre hipertrofia de cornetes y rinoplastia
¿La hipertrofia de cornetes siempre requiere cirugía?
No siempre. En muchos casos se controla con tratamiento médico, pero si la obstrucción se vuelve crónica y los fármacos dejan de ser efectivos, el abordaje quirúrgico suele ser la alternativa más eficaz.
¿La reducción de cornetes afecta a la función de la nariz?
Las técnicas actuales buscan preservar la mayor parte de la mucosa, reduciendo el volumen sin eliminar totalmente el cornete. Así se mantiene su función de humidificar y calentar el aire, evitando problemas como sequedad excesiva.
¿Se puede tratar la hipertrofia de cornetes sin tocar la parte externa de la nariz?
Sí, puede realizarse una turbinoplastia aislada cuando el problema es exclusivamente interno. Sin embargo, cuando coexisten deformidades externas o tabique desviado, es frecuente recomendar una rinoplastia funcional combinada para obtener un resultado más completo.
¿Cuándo notaré que respiro mejor tras la cirugía?
Muchas personas perciben cambios positivos en las primeras semanas, una vez que se retiran tapones y baja la inflamación. Aun así, la sensación respiratoria continúa refinándose durante los meses siguientes, mientras la mucosa cicatriza y se estabiliza.
Conclusión: cuándo pedir ayuda y dar el paso
La hipertrofia de cornetes no es solo “nariz tapada”; puede condicionar tu descanso, tu rendimiento y tu bienestar diario de forma silenciosa. En nuestro equipo del Centro Europeo de Cirugía Estética valoramos cada caso con calma, explicamos las opciones y proponemos solo aquello que realmente puede ayudarte a respirar mejor.
Si llevas tiempo conviviendo con congestión persistente, ronquidos o sensación de falta de aire por la nariz, te invitamos a contactar con nosotros ahora mismo. Estaremos encantados de escucharte, estudiar tu caso y diseñar contigo el tratamiento que te permita volver a sentir una respiración cómoda y natural.











