Plasma rico en factores plaquetarios
Bioestimulación de la piel del rostro, cuello, escote y manos con factores de crecimiento epidérmico.
¿ QUÉ ES ?
Es un tratamiento de regeneración celular a través de la bioestimulación. Consiste en la aplicación intradérmica de un complejo derivado del plasma del propio paciente, enriquecido con plaquetas que contienen una abundante cantidad de factores de crecimiento epidérmico.
¿ PARA QUÉ SIRVE ?
Es un tratamiento que intenta restituir o restablecer el normal funcionamiento del metabolismo cutáneo, enlentecido o deteriorado por el paso del tiempo mediante la bioestimulación o activación biológica de los fibroblastos.
¿ QUÉ VENTAJAS TIENE ?
La principal ventaja es la de contar con un producto obtenido de la sangre del mismo paciente. Esto elimina el riesgo de reacciones alérgicas y de transmisión de enfermedades por contagio.
¿ CUÁNTAS SESIONES SE REQUIEREN ?
Se aconsejan dos sesiones al año, repartidas una cada seis meses.
¿ QUÉ SE ESPERA DEL TRATAMIENTO ?
En primer lugar, detener el proceso de envejecimiento y restaurar el normal funcionamiento de la piel, promoviendo una notable regeneración celular. Esto se traduce en una piel más joven, luminosa y lozana, con una mejor textura y disminución de la flaccidez así como una atenuación de las arrugas finas.
Temas de Interes: Bioestimulación con Plasma Rico en Plaquetas.
Bioestimular el rostro significa estimular naturalmente los procesos de formación de elastina, colágeno y todos los componentes habituales de la piel.
En condiciones fisiológicas las células de la piel, llamadas fibroblastos, son estimuladas por unos mediadores químicos llamados Factores de Crecimiento Epidérmico (FCE). Pertenecen al grupo de las citoquinas y su composición química esta minuciosamente estudiada. Con el envejecimiento, los fibroblastos disminuyen la fabricación de estos FCE y van apareciendo, gradualmente, los signos del envejecimiento cutáneo (adelgazamiento de la piel, disminución en la cantidad de colágeno, desorganización de las fibras de elastina, deshidratación, flaccidez y arrugas).
Descubierto en el ano 1960, el Factor de Crecimiento Epidérmico fue el primer polipéptido aislado capaz de inducir la proliferación de los fibroblastos y aumentar el grosor de la piel, devolviéndole su elasticidad y firmeza, disminuyendo los efectos nocivos de la oxidación celular y atenuando las arrugas.
La utilización del plasma rico en plaquetas es muy reciente.
Si bien con el envejecimiento disminuye la concentración de FCE en la piel, estos factores de crecimiento se encuentran presentes en levadas cantidades en el interior de las plaquetas de la sangre. Este tratamiento permite mejorar la piel del rostro mediante el uso de inyecciones de plasma rico en plaquetas, extraídas de la sangre del propio paciente. De esa muestra de sangre se aíslan los factores de crecimiento epidérmico y se inyectan en la zona facial. A partir de ese momento los FCE comienzan las etapas de remodelación y regeneración celular, iniciando, así, el proceso de rejuvenecimiento facial. Este tratamiento es muy fácil de aplicar ya que se puede realizar en el consultorio sin peligro para el paciente. No están descriptos efectos secundarios ya que las plaquetas se extraen de la propia sangre del paciente y, por tal motivo, no existen reacciones alérgicas.
Todas las pieles se benefician del tratamiento, aunque es mas espectacular en las pieles muy dañadas, que en las que no lo están tanto.
Pero hay que tener paciencia. Los factores de crecimiento tienen que actuar estimulando el tejido; por tanto, no hay un resultado instantáneo. Los efectos aparecen con el paso de los días y aumentan a medida que estos transcurren.
La principal ventaja es la de contar con un producto obtenido de la sangre del mismo paciente. Esto elimina el riesgo de reacciones alérgicas y de transmisión de enfermedades por contagio.
Protocolo del Tratamiento
1) Se extrae una muestra de sangre que es centrifugada y preparada, en el consultorio y a la vista del propio paciente.
2) Esta preparación se aplica en el rostro, en forma intradérmica, en una sesión de mesoterapia facial. Se utiliza una delgadísima aguja, casi imperceptible.
3) Un remanente de plasma rico en sustancias nutritivas pero no viable para la inyección intradérmica, se aplica en forma de gel o mascara facial, con el objeto de aprovechar todas las cualidades regeneradoras de esta preparación biológica propia del paciente.
Es aconsejable combinar esta técnica con otros tratamientos específicos de rejuvenecimiento facial como peeling, el mesolift con precursores, hidratantes y antioxidantes y diversos tratamientos cosmiatricos que ayudan a mantener una piel saludable.
Se aconsejan dos sesiones al ano, repartidas una cada seis meses.
En primer lugar, detener el proceso de envejecimiento y restaurar el normal funcionamiento de la piel, promoviendo una notable regeneración celular. Esto se traduce en una piel mas joven, luminosa y lozana, con una mejor textura y disminución de la flaccidez así como una atenuación de las arrugas finas.